miércoles 3 de septiembre de 2008

La sociedad de la información

Desde Canarias siempre tendemos a ver Europa (o más bien a la UE) como lugar avanzado, de progreso; como valedora de la democracia, la transparencia y los derechos.
Tampoco es que andemos muy desencaminados, no crean. Lo que pasa es que con frecuencia nos enteramos de todo lo bueno que llega de Europa (o más bien la UE) mientras que lo no tan bueno pasa más desapercibido, por decirlo de alguna manera. Por ejemplo, el que en algunos Estados miembros haya cientos de miles de no ciudadanos que no tienen garantizados sus derechos económicos, sociales y culturales. Como dice un amigo, hasta en la orilla de la playa hay cochinos.

Ahora resulta que el 7 de agosto pasado se vino abajo buena parte del techo del hemiciclo del Parlamento europeo en Estrasburgo, un edificio de sólo unos 10 años de edad que el Parlamento compró por 143 millones de euros en 2004. Por suerte no hubo que lamentar víctimas porque el desplome se produjo en agosto, con la sala vacía. Pero lo curioso del asunto es que las autoridades mantuvieron silencio hasta 6 días después, cuando una web local se hizo con las imágenes y las publicó en la red. De hecho, toda la información que he podido encontrar sobre el incidente data del 13 de agosto, como muy pronto (y no he encontrado nada en El País o El Mundo). La próxima vez que me hablen de transparencia y derecho a una información veraz, me va a entrar la risa floja.


Y la cosa podría traer cola