
Para según qué cosas uno es un poco atravesado. Me lo acaba de recordar (porque uno tiende a olvidar los propios defectos)
una noticia aparecida en Canarias7, según la cual una sentencia del Tribunal supremo determina que no hay ningún impedimento legal en el derecho internacional para que el Estado trace las líneas exteriores de Canarias con vistas a definir la titularidad de las aguas archipielágicas. Ni la
Convención de las Naciones Unidas de Montego Bay de 1982 ni la legislación nacional vigente impiden a España, en su condición de "estado mixto" (con territorio continental e insular), trazar las líneas archipielágicas de Canarias con el fin de declarar las aguas como españolas archipielágicas o interiores del archipiélago español.
Noticia de profundísimas implicaciones, y que mosquea mucho por varias razones. La primera es que este asunto de las aguas territoriales canarias siempre ha sido espinoso y complejísimo, como para que ahora venga el Tribunal supremo y sentencie de un plumazo que no hay ningún problema por ningún lado. Vean si no lo que exponen
Teodoro Santana,
Nación canaria o
Soberanía. Como mínimo, extraño que ahora sea tan
fácil.
La segunda: si no había impedimentos, ¿a qué ha estado esperando España estas décadas para delimitar las aguas territoriales y salvaguardar así los intereses de Canarias, en la pesca por ejemplo? ¿Somos o no somos España? Asumo que el Gobierno canario se encuentra en estos momentos preparándose para pedir explicaciones y exigir rectificaciones con la mayor firmeza al Gobierno español.
La tercera: dice la noticia que la sentencia no reviste carácter ejecutivo y que forma parte de los argumentos que utiliza la sala para mediar en un pleito entre Telefónica y el Estado por la instalación de un cable submarino entre Gran Canaria y Tenerife (de Las Canteras a Candelaria). Pero es que la Sala recuerda que la delimitación del mar territorial implica "la delimitación inicial de la zona económica exclusiva de un país, así como de su plataforma territorial, donde se encuentran los recursos naturales".
Añádanle a esa coletilla el precio al que se cotiza el barril de crudo y las prisas que tiene Repsol por comenzar las prospecciones en aguas cercanas al archipiélago, y verán lo que me ronda la cabeza: con la perspectiva del petróleo, todo se hace camino llano.
Y es que para según qué cosas uno es un poco atravesado.
¿Qué dirá de todo esto Marruecos?
Actualización: ya hay
reacción del Gobierno canario. La sentencia del Tribunal supremo se puede consultar
aquí.