viernes 27 de junio de 2008

Podcast 7 Canariasposible

Como anunciábamos, aquí está la séptima entrega de nuestro podcast. En esta ocasión hablamos de Antonio Morales, alcalde de Agüimes, personalidad política que concita las esperanzas y la admiración de muchos canarios, y de su postura en torno a las energías renovables en Canarias; de los renos de Laponia; de los 1000 magníficos y de un grupo de canarios que, en 1952, llegó nadando a Helsinki desde Canarias.

La música la ponen los habituales SuperstereO y Ojalá Muchá, a los que se unen esta vez Ciruelo cilíndrico, Comsat y Daniel Bautista.

¡Que lo disfruten!


Podcast 7 Canariasposible

Duración aproximada: 60 minutos
Participan: Agustín Bethencourt, Iván Suomi
Música: SuperstereO, Ojalá Muchá, Ciruelo cilíndrico, Comsat, Daniel Bautista










Si lo prefieres también puedes escucharnos aquí o descargarte el mp3 en formato .zip

jueves 26 de junio de 2008

Septem


Nuevo podcast de Canariasposible, mañana por la noche.

Esta vez hablaremos sobre Antonio Morales, alcalde de Agüimes, personalidad política que concita las esperanzas y la admiración de muchos canarios, y de su postura en torno a las energías renovables en Canarias, de los 1000 magníficos y de un grupo de canarios que, en 1952, llegó nadando a Helsinki desde Canarias.

Dicen que el número 7 tiene valor cabalístico. Nosotros nos conformamos con que tenga valor para ustedes y con que nos sigan haciendo llegar sus comentarios. No sólo nos hacen sentir un calorcito, un respaldo, que se agradece; es que nos hacen mejorar.

¡Hasta mañana!

La rebelión Nobel

Está visto que el premio Nobel ya no es lo que era y que hoy día se lo conceden a cualquiera. Si no, a ver cómo se explica que Eric Maskin, todo un Nobel de economía, le enmiende la plana a nuestra preclara clase política.

Parece que Maskin expuso en el Campus de excelencia de Maspalomas que para el desarrollo económico de Canarias en concreto, "tiene que haber mucha más inversión en otros sectores, como la agricultura y las energías renovables". En su opinión, tener esos polos alternativos permite tener "una especie de colchón o paracaídas que hacen que cuando haya una situación de crisis se pueda salvar. Espero que Canarias tenga más incentivos que el turismo, porque eso sólo no basta", concluyó.

De modo que relanzar la agricultura y apoyarse en las energías alternativas para generar un "colchón" que evite males mayores en la actual crisis económica; y que el turismo es un sector "muy volátil" y convendría que el Archipiélago se fijase en otros campos productivos, como las energías renovables o, incluso, la agricultura. Vaya usted mirando.

Cualquiera diría que el señor Maskin está empeñado en que nos instalemos en el no a todo, cualquiera diría que el Nobel de economía es uno de esos ecologistas irredentos que se oponen al progreso y que quieren que volvamos a vivir en cuevas.

Se hace necesario que alguien le afee la conducta, porque todos sabemos que el progreso es otra cosa: "si no se construye como quieren los inversionistas el paro seguirá subiendo", renovables para qué si ya llega el gas (que lo hay aquí, no contamina y no supone ningún peligro), la solución es construir hoteles de lujo...

Pero mejor espero sentado. No me imagino a ninguna de nuestras personalidades quitándole razón a un Eric Maskin de reputación internacional, a un laureado con el Nobel de economía, aunque sus conclusiones coincidan con las de los majaderos y ecologistas que tanto criticamos el modelo en que estamos empantanados. A nosotros es fácil ningunearnos, pero a él no tanto. Harán como si la cosa no fuera con ellos, esperarán a que finalice el Campus y después seguirán con la misma cantinela de siempre: todo para el turismo y adoración al becerro de piche y cemento. De nosotros depende.


lunes 23 de junio de 2008

Estamos aplatanados

Lo de Jerónimo Saavedra escama y mucho. Este hombre no está bien.

Reconozco que no ha sido nunca santo de mi devoción, pero es que de un tiempo a esta parte lo encuentro muy lengua trapo, le ha dado por soltar perlas y cuando coge carrerilla... ¡cógelo cuco!

La última es de hoy mismo: "estamos aplatanados". Pocas coletillas conozco tan perniciosas y repugnantes como esa. Y sin embargo, si tuviéramos que buscar un mantra que nos imbuyera de canariedad, no encontraríamos otro más acertado; tan mamado tenemos el ofensivo "estamos aplatanados" que lo creemos ya parte intrínseca de nosotros mismos y hasta lo aceptamos con una sonrisa y sentido del humor.

Dice Saavedra que los agentes públicos y privados de la ciudad están "aplatanados" y no actúan para dar respuesta a la demanda de camas turísticas de buena calidad que precisa su programación cultural y de congresos. No sé si el alcalde, como agente público que es, se incluye en la ola de aplatanamiento generalizada. Pero lo que más me llama la atención es aquello de que la programación cultural de Las Palmas de Gran Canaria requiere camas turísticas. Que yo sepa, la inmensa mayoría de canarios que sigue y participa en la cultura de la ciudad ya tiene casa y cama (aunque con el rumbo que llevamos a lo mejor cambia eso también), ¿a dónde quiere ir a tener el alcalde?

Pues resulta que por "programación cultural" Saavedra no entiende bibliotecas en los barrios, casas de la cultura dinámicas y repartidas por la ciudad, escuelas populares en las que se imparta todo tipo de cursos a precios razonables... No. La programación cultural de la que él habla parece que no fuera destinada a los ciudadanos de la capital grancanaria. Se compone de "simposios y jornadas". Ahí es donde entran las camas turísticas, mediante por ejemplo la construcción de un nuevo hotel de categoría superior en una parcela ubicada en el entorno del Auditorio Alfredo Kraus.

Que no es que yo me oponga necesariamente a ese proyecto, que no conozco, no se vayan a creer que estoy yo detrás de la isla del no. Uno pretende ser "sensato" y "ético". Pero claro, el entorno del Teatro Pérez Galdós hiede a cloaca, el transporte público de la ciudad ofrece un servicio penoso, la calle Obispo Romo lleva meses sin una solución, etc. etc. Y claro, cuando me hablan de programación cultural pero no exactamente dirigida a mí, para encima nombrarme el supuesto aplatanamiento... uno se calienta.

Luego caigo en la cuenta de que Saavedra, sin venir a cuento, recordó los "chiringuitos impresentables" que se ofertaban en la década de los sesenta en Las Canteras, y mi cabreo muta a estupefacción. De aquello hará como 40 años. Estamos en 2008, señor alcalde.

Este hombre no está bien.