domingo 28 de septiembre de 2008

Discapacidad literaria

¿No se han parado nunca a pensar lo incomprensible que resulta que en casi todas las librerías del archipiélago haya siempre una sección llamada "Canarias", "literatura canaria" o incluso "libros canarios" (sic)?

A mí nunca me había llamado la atención, hasta que terminé reparando en lo absurdo que resulta. ¿Para qué clasificar así las obras? ¿De qué sirve, qué ventaja se obtiene? Y sobretodo ¿por qué separar (casi segregar) la producción literaria canaria del resto?
Lo lógico sería que en la sección de narrativa aparecieran por ejemplo Antonio Lozano, Alfonso García-Ramos o Víctor Ramírez junto a Muñoz Molina, Manuel Rivas o Bernardo Atxaga. Que los libros de historia de Canarias estuvieran en la sección de historia a secas. Que la poesía estuviera con la poesía.

Pero no. Consciente o inconscientemente quedamos relegados a esa otra estantería dedicada exclusivamente a nosotros, a lo que es otra literatura, a lo que no es como el resto, a lo pintoresco. La cuota de discapacitados.

Viene todo esto a cuento porque leo en la prensa que editores y el gobierno canario avanzan en la elaboración del pacto por el libro, que incluye toda una serie de medidas e iniciativas francamente positivas. Aplaudo el proyecto y deseo vivamente que se materialice de la mejor manera posible. Pero mucho me temo que la raíz del problema está a más profundidad.

No basta con ampliar nuestra estantería exclusiva, nuestra cuota. Se trata de ponernos al mismo nivel. No podemos seguir siendo pintorescos para nosotros mismos.


9 comentarios:

Hideyoshi dijo...

No sé si eres Iván o Tenesor, pero sea quién sea, la verdad es que núnca lo había estudiado de ese modo...pero sí que lanzo una pregunta: cuando las gentes van a las estánterias de un supermercado (por poner otro ejemplo de compra) a veces, no siempre, compra un producto, algunas veces un poco más caro, simplemente por el hecho de tener el logo que lo identifica como canario....partiendo de eso y de la falta de autoestima del canario, que tiende a veces, por razones ya explicadas por Manuel Alemán, a despreciar lo propio de las Islas. ¿Cómo hacemos ver a un lector que aquel libro que ha elegido es de un autor isleño y así tratar de crear en él un sentimiento de orgullo ante ello? como todo tiene pros y contras...aunque el planteamiento es bueno y me ha hecho reflexionar, que supongo que sería el objetivo inicial.

Agustín dijo...

Hola, Hideyoshi. No fui yo quien escribió la entrada, aunque coincido con el planteamiento que la inspira.

Yo lo veo del siguiente modo. Un lector, cuando se acerca a una sección de narrativa, de poesía o de matemáticas (vaya, del tema que le interese) lo que va buscando es un buen libro, eso por encima de todo. Si se colocan los libros de narrativa en un lugar de la librería o biblioteca y los "libros de Canarias" en otra, creo que el mensaje está claro: "si quieres una buena novela, búscala aquí; si lo que quieres es "novela canaria", el lugar donde ir a buscarlo es otro".

Y así ocurren cosas como que ibas a la sección de Canarias (a mí es que me parece ya curioso que haya una sección de Canarias, como si Canarias fuera un "tema")de la antigua biblioteca pública del Obelisco en LPGC, y en la sección de Canarias -que ya de por sí estaba casi escondida- escontrabas libros dedicados a los moluscos bivalvos (canarios, claro) y a investigación matemática (de autor canario, faltaba más). Por si alguien lo duda, claro que había secciones de biología, zoología, ciencias del mar, matemáticas, etc. Pero allí, claro, estaban los libros de los autores serios, los que no eran -qué exótico y dulce suena- canarios.

Seguro que sobre esto hay todavía mucho que hablar y reflexionar. Así es como yo lo veo en este momento.

Un fuerte abrazo y gracias por pasarte por la página, Hideyoshi.

Iván dijo...

Hideyoshi, yo lo veo así: si una persona va a una librería a buscar un libro de temática canaria y no otro, es que esa persona o ya conoce la literatura del archipiélago (y la aprecia) o siente curiosidad y ha decidido darle una oportunidad. No necesita que la convenzan.
En lugar de tenerse que ir a la estantería segregada (donde suele estar todo junto: poesía con historia con narrativa), tendría a su disposición toda la librería. No le costaría más trabajo encontrar lo que busca, con ir a la sección apropiada hay. ¿Cómo distingue un autor canario de otro que no lo es? Pues por la contraportada, por la información de los dependientes, porque en el escaparate se publicitan los libros de autores canarios junto a los de autores no canarios... Vamos, que unos y otros libros recibirían el mismo trato, simplemente.

También lo podemos ver desde el otro lado, el de una persona que va a una librería buscando algo que le guste pero no tiene una idea concreta. Echará un vistazo y verá si algo le llama la atención. Recorrerá las estanterías, cogerá varios volúmenes, leerá la contraportada, igual la solapa... y al final se llevará el libro que más interesante le resulte.

Si la literatura de las islas está en una estantería a parte, ¿qué posibilidades hay de que esa persona se lleve un libro de autor canario? ¿De que descubra lo que se escribe en las islas junto a lo que se escribe fuera? Casi nulas. Porque "nuestra" estantería casi que requiere la decisión previa de querer algo exclusivamente canario. Sin embargo, si todos los libros estuvieran en su lugar lógico, igual ese lector sí que descubría que el libro que le llama la atención lo escribió alguien de aquí.

En fin, de todas maneras yo creo que esta idea merece todavía más reflexión y maduración, que se consigue hablando y debatiendo con los demás. Pero sí pienso que la clasificación actual de los libros en librerías y bibliotecas nos hace más daño que bien.

Hideyoshi dijo...

Si coincido plenamente con ustedes...pero el respeto que muestro ante la idea es el mismo que tengo cuando surge una ley y al poco uno ve que una buena idea la desvirtúan para hacer trampas con ella. Tienen toda la razón en que nadie se suele acercar a la biblioteca de temas canarios (es meter muchas cosas en un cajón desastre sin sentido y la gente que busca un libro, suele buscar un tema en especial o un tipo especial de libros). Pero lo que yo planteaba era que seguramente esa separación, hoy comprobada que mala, creo yo que se debió en su momento más a un intento de mostrar que en Canarias sí había producción literaria. Yo creo que hay que hacer ver a la gente que aquí hay gente que escribe y que tiene éxito al hacerlo. Un ejemplo (y que conste que no he leído ninguna novela suya) es Antonio Cabanas, que lleva unos años siendo el autor de novelas históricas que más vende en España y es de aquí. No sé si la labor es de los profesores, de las librerías o de quién...pero que hay que hacer ver que existe literatura, si no canaría, hecha por canarios. Un abrazo enorme

Hideyoshi dijo...

Si coincido plenamente con ustedes...pero el respeto que muestro ante la idea es el mismo que tengo cuando surge una ley y al poco uno ve que una buena idea la desvirtúan para hacer trampas con ella. Tienen toda la razón en que nadie se suele acercar a la biblioteca de temas canarios (es meter muchas cosas en un cajón desastre sin sentido y la gente que busca un libro, suele buscar un tema en especial o un tipo especial de libros). Pero lo que yo planteaba era que seguramente esa separación, hoy comprobada que mala, creo yo que se debió en su momento más a un intento de mostrar que en Canarias sí había producción literaria. Yo creo que hay que hacer ver a la gente que aquí hay gente que escribe y que tiene éxito al hacerlo. Un ejemplo (y que conste que no he leído ninguna novela suya) es Antonio Cabanas, que lleva unos años siendo el autor de novelas históricas que más vende en España y es de aquí. No sé si la labor es de los profesores, de las librerías o de quién...pero que hay que hacer ver que existe literatura, si no canaría, hecha por canarios. Un abrazo enorme

Profesor C. Rodríguez Ruano dijo...

Creo que Hideyoshi ha tanteado un poco la razón: ¿Tenemos profesorado preparado en las tareas canarias? Entre la bajoestima, la superación hacia lo universal, la política pueblerina de los gobiernos de Canarias, la captación de foráneos por parte de algunos partido políticos, los -en ocasiones- bajos sueldos que se les pagan a los canari@s frente a los trabajadores alógenos,etcétera,no hay más remedio que defender lo propio, lo autóctono. Sin importar que la mente esté abierta al aprendizaje universal.

Iván dijo...

Buf, qué decir a todo eso... Pues que veo y entiendo lo que los dos quieren decir. Puede que poner separados a los autores canarios haya tenido sentido en su momento, es muy posible. Lo que pasa es que esa distinción ya no la veo necesaria, más bien la veo contraproducente. Ahora, cierto es que esto no es más que un síntoma de algo mucho más profundo, de toda una manera de pensar(se) y percibir(se) que no me parece sana.
La labor no es tanto de las librerías sino de toda la sociedad, o sea nuestra. Entre todos tenemos que darle visibilidad a la literatura canaria porque es la expresión de nuestro lugar en el mundo y nuestro modo de interpretarlo, de ocupar nuestro puesto en él. Y dar visibilidad supone alabar lo bueno y criticar lo malo, por supuesto. Ni más ni menos que lo que se hace con toda literatura allí donde está presente, donde la sociedad hace de caja de resonancia de esos escritos.
En Canarias encuentro que nuestra literatura se lanza al éter, casi no resuena ni rebota en nada ni en nadie (bueno, aquí exagero un poco)...

Al final supongo que todo se reduce a lo que comentaba el profesor, al considerar lo que se hace fuera mejor, de más categoría, frente a lo propio, que está bien como curiosidad pero nada más. ¡Qué equivocación, qué ceguera!

Abrazos

Josemi dijo...

Tema difícil, pardiez. Yo sería partidario de combinar medidas. Por un lado, "normalización bibliotecaria": los autores canarios en los mismos estantes, junto con el resto. Por otro lado, " afirmación positiva de nuestra literatura": difusión, promoción de la producción literaria canaria, apoyo significativo a las editoriales canarias, celebración de Ferias del Libro Canario (exclusivas), dinamización del Día de las Letras Canarias, realce del Premio Canarias de Literatura, etc ... como visibilización de lo que tanto tiempo estuvo oculto. Así lo veo yo.

Iván dijo...

Ahora afinaste tú más que yo, Josemi. A eso me refería con que la idea todavía necesita madurar. Está claro que esa "normalización" en las librerías por sí sola no consigue nada, nada se da en un vacío. Visibilidad de la literatura en la escuela, en certámenes y manifestaciones culturales, presencia en los medios, en los debates públicos... Vamos, lo que tú propones.
Chocamos con la idea palurda que muchos responsables tiene de lo que es cultura, pero yo no veo nada imposible.
Me estoy acordando de una librería grande en la que estuve en Terrassa y recuerdo que como la mitad de lo que había era todo tipo de literatura catalana...