martes, 15 de abril de 2008

Una estrella en la oscuridad



Hace hoy exactamente un año, el 15 de abril de 2007, nos dejaba Zinaida Lvóvskaya, una de las teóricas de la traducción más brillantes del siglo XX, traductora de textos de García Márquez, intérprete del Che Guevara, investigadora y docente de renombre internacional.

Esta enorme mujer dedicó los últimos quince años de su vida a soñar, desde su casa cercana a la playa de Las Canteras, en la capital grancanaria, un futuro mejor para Rusia, su país de nacimiento, mientras se dedicaba en cuerpo y alma a sus alumnos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Como homenaje a una profesional y a un ser humano enormes, Canariasposible les invita a leer el texto que Tenesor Rodríguez Martel escribió para Paralelo 50, Revista de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Polonia, y de las Agregadurías de Educación en Eslovaquia, República Checa y Rusia.


8 comentarios:

Andres dijo...

Difícilmente tendrá la universidad española otra oportunidad de disponer de la sabiduría, profesionalidad y conocimientos de la catedrática Lvóvskya, sin duda alguna, una de las grandes del mundo en teoría de la traducción.

Rodri dijo...

Un fuerte abrazo en la distancia, Andrés.

Con tu labor académica y organizativa continúas una labor que la profesora Lvóvskaya siempre valoró y respetó.

Gracias por tu constancia y por poner tu energía al servicio de una causa tan noble como la enseñanza.

Tenesor dijo...

Quiero aprovechar este espacio virtual para "poner unas flores" en memoria de la profesora Lvóvskaya.

Su memoria sigue viva. Que así sea por muchos años.

jcesar dijo...

Casi por casualidad pasé por aquí y ya ves...

Lo siento de veras, Tenesor, que sé lo que apreciabas a Zinaida.

Un abrazo.

eli dijo...

Le bastó una sola mirada para ver lo que tuvimos en el alma. Le bastó una sola palabra para hacerme callar cuando estuve a punto de romper en el llanto. Le bastaba leer una sola frase para entender si teníamos dotes profesionales. Una mirada, una sonrisa, una palabra, y ya entendí que podría superar y traducir lo que fuera. Teniéndola a mi lado.

Profesor C. Rodríguez Ruano dijo...

Sólo una vez tuve ocasión de hablar con ella. La vi al salir de la Facultad. La conocía de vista. La saludé, preguntándole...-"¿Doña Zenaida...?"...-"Zinaida", me corrigió con una tenue sonrisa. En cierta ocasión dejé un trabajo de traducción de uno de mis hijos para ella. Tenía el casillero número cuatro. Cuando me enteré de su pérdida, lo lamenté cual si de un familiar querido se tratara. ¿Dijo alguien que nuestra Universidad iba a crear un aula que lleve su nombre y que nuestra ciudad y nuestra isla iban a declarar Hija Adoptiva a la más preclara Profesora rusa que haya pasado por las aulas grancanarias? Se lo merece. No debemos olvidar sus enseñanzas y su inconfundible presencia de ánimo, ejemplo para toda una generación de universitarios. ¡Ahul, Profesora Zinaida Lvóvskya!

Tenesor dijo...

Gracias, JCésar, y un fuerte abrazo.

Yaiza dijo...

Creo que, sin duda, su integridad como persona y la fidelidad a sus principios son dos de las virtudes que la caracterizaban. De ella aprendimos infinitud de cosas, pero sobre todo, a ser PERSONA. Muchas gracias por sus conversaciones, señora Lvóvskaya y pos sus "broncas" cariñosas.