lunes 31 de marzo de 2008

Allí donde fueres, ¿compra si quieres?


Cada vez se habla con más insistencia de la necesidad de controlar de alguna manera el incremento poblacional de Canarias. De todos es sabido que el archipiélago no tiene la misma capacidad de absorción que otras regiones de la UE y que por tanto requiere un marco especial que regule de manera más restrictiva la residencia en las islas.

Una de las opciones dentro de ese marco es la de poner condiciones a la compra de bienes inmuebles por parte de ciudadanos extranjeros, sobre todo en el caso de segundas residencias. Esta es una posibilidad que planteó la comisionada de acción exterior del Gobierno de Canarias, Elsa Casas, en un debate sobre las peculiaridades de las Regiones ultraperiféricas ante el futuro de Europa.

Dijo la Sra. Casas que limitar la adquisición de segundas residencias "es una medida interesante" y que "a lo mejor Canarias, sobre la base de sus singularidades, podría plantear algún tipo de medidas". A lo mejor. Debe de ser esta la arrolladora determinación del gobierno nacionalista a la hora de defender por encima de todo los intereses de Canarias ante Europa. A lo mejor... si somos buenos y ponemos carita de pena y decimos porfavorporvafor podremos decidir cómo gestionar nuestra casa.

También expuso la Sra. Casas que
"hay precedentes en Europa que condicionan la adquisición de una segunda residencia a un cierto tiempo de residencia previa", y citó el caso de Malta.
Lo que no sé si sabe la comisionada es que también existen casos en los que la compra de una segunda residencia a extranjeros no está sujeta a un período de residencia previa, sino que está prácticamente vedada.

En Dinamarca hay regiones (zonas costeras sobre todo) en las que un ciudadano extranjero, sea o no comunitario, puede comprar una propiedad como segunda residencia únicamente si demuestra tener lazos fuertes o especiales con el país. Se trata de una normativa popularmente conocida la "ley antialemana" porque fue diseñada precisamente para evitar que la costa danesa se viera inundada de pudientes propietarios de esa nacionalidad. Huelga decir que Dinamarca es miembro de pleno derecho de la UE y por tanto está sujeta a los derechos y obligaciones de la legislación comunitaria; simplemente, protege zonas de su territorio que considera especialmente vulnerables.

Conviene tenerlo presente cuando tratemos con Europa desde nuestra característica dulzura, o cuando se aluda a la libertad de circulación de personas, bienes y servicios para obstaculizar el control de la población en Canarias.


8 comentarios:

QUE ME COMAN LOS GUSANOS dijo...

Interesante dato que desconocía por completo, pero claro, pretender que el Gobierno de Canarias esgrima argumentos sólidos ante el resto de Europa es como un sueño.

Agustin Bethencourt dijo...

Es un dato que me parece es muy desconocido en Canarias, en general. Y coincido contigo en que podemos esperar sentados a que nos salgan canas (bueno, algunos ya empezamos a tenerlas, ejem) antes de que el gobierno de Canarias ataque este problema como se merece: con decisión y fe en las medidas que se propongan.
Ahora, creo que el conocimiento de estos datos (junto con otros muchos que tampoco entran en el "debate" de los que se reúnen en Teobaldo Power) en el arsenal dialéctico de una sociedad civil consciente y organizada hará posibles cambios importantes en Canarias.
Y a lo mejor me paso de optimista, pero me parece que por este camino ni la la universidad de la vida de Paulino será capaz de parar un movimiento por un objetivo tan simple y modesto como la reivindicación de la decencia en la vida política canaria.
Un saludo para los gusanos y gracias por pasarte por el blog.

María Bencomo dijo...

Creo que es fundamental crear una ley para regular este problema. Mi familia sufre directamente -este coladero de gente con sueldos dignos que hay por el continente. En la finca que tenemos en La Palmita tenemos un alemán por vecino que, con toda su cara fresquita, puso una cadena delante de su casa. El pequeño detalle sin importancia es que esa cadena impide el paso de los vecinos del barrio acceder a la carretera general por un atajo hecho hace muchísimos años, una especie de caminito real. Es verdad que el grupo de gobierno que estaba cuando esta gente compró el terreno, estaba ocupado en otros menesteres más interesantes para sus bolsillos. Creo que a pesar de las quejas de los vecinos, la cadena sigue tal cual y el barrio más cabreado e indignado si cabe. Pero bueno, no nos olvidemos que según el decálogo del Cabildo tinerfeño, tu mejor cara, será siempre una sonrisa... ¿realmente se quedan con nosotros o esto es un sueño?

Howling Wolf dijo...

La manera tan chapucera en la que el gobierno español y, sobretodo, el canario eluden responsabilidades es vergonzosa. Muy bueno el apunte sobre la ley danesa. A ver cuando hay huevos para pensar en que tanto ladrillo, tanta cama y tanto coche (es que es exagerado pa una islita, yo que soy de Tenerife) van a acabar con nosotros.

Saludos

Iván dijo...

La verdad que la masificación de cemento y coches en Canarias la he visto en pocos sitios. No creo que estemos lejos del límite soportable.

Además de eso, me parece claro que el gobierno español no ha representado nunca los intereses de Canarias y sigue sin hacerlo, como es lógico. Lo que ya no tiene nombre es que tampoco los represente el gobierno de Canarias. ¿Cómo es que, a la menor propuesta de posible control, nuestros políticos saquen el espantajo de la legislación comunitaria, que según ellos no permite restricciones? Y tanto que las permite, ahí están para el que quiera verlas.
Ahora se trata de que la gente lo sepa, y ahí coincido con Agustín: es crucial que información como esta fluya para que cada vez más gente desarme las mentiras y manipulaciones del conglomerado político-empresarial canario.

Un saludo Howling Wolf, y gracias por pasarte y por tu comentario.

Profesor C. Rodríguez Ruano dijo...

Es prácticamente imposible que podamos estar al día sobre toda la legislación de la Unión Europea. Hay aspectos que nos afectan directamente, como una ley de residencia dada nuestra pequeñez geográfica, pero carecemos de fuerza para lograrla, pues a los canari@s nos introdujeron con fórceps y sin defensa para nuestros intereses. Aún recuerdo el comentario de un estudiante de último curso de Económicas riojano, cuando le dije a mediados de los ´60 que la entrada al Mercado Común Europeo perjudicaría a Canaria: "Hombre, alguien tiene que sacrificarse". Por supuesto, Canarias y los canari@s. Canarias y (supongo) resto de islas alejadas de Europa necesitan una legislación especial aprobada por sus residentes.

Anónimo dijo...

Para Maria Becomo:
Me puedes dar el nombre de la calle donde el aleman ha puesto la cadena? La proxima vez que pase por alli la tiro al suelo. Me gustaria saber que pasaria si yo hiciese lo mismo en Alemania, ni corto ni perezosos la policia alemana tocaria en mi puerta pidiendo permiso de residencia.

Agustín dijo...

Yo no sé en qué calle se encuentra esa cadena. Ahora, sí que sé que ese caso -y otros parecidos- no se da sólo en este caso; es un hecho relativamente habitual.

Y con tu comentario planteas algo que a mí me parece de extraordianaria importancia: ¿es justificable la acción directa en una sociedad democrática en determinados casos? Mi respuesta es que sí, que en determinados casos (y este para mí es uno de ellos) la acción directa es una forma legítima de defensa de los intereses colectivos. Máxime si, como afirma María, la corporación local de turno mira para otro lado.

Un saludo.